Fuga
Me agrada la cenicienta
bruma del invierno
y también la luz
refulgente del verano,
todo a su tiempo
dicen desde antiguo:
“según el cristal
con que se mira”.
Me sostiene
un pedestal de ramas
y el pegajoso ondular
de las distancias,
es un abrir de alas
y silencios fugados
como pámpano blanco.
Al fin y al cabo
es un temblor de gritos
propinados al aire...
Por el místico río
de la sangre revelada
comprendo al tiempo
que se estira llorando
desesperadamente...
Miguel Ángel Migliarini
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