Poema del
Concurso Bodas de Plata
Chenque
Tan solo observo
desde el lugar que siempre ocupé,
pero no entiendo
añoro mucho el ayer
conservo grandes recuerdos
se que a mi no me comprenden
sigo siendo “un gran misterio”
fui reparo de estas tierras
cuando azotaron los vientos
amigo del indio fiel,
sepulcro de sus trofeos
luego en mi falda de piedra
fui cobijando a un gran pueblo
que se convirtió en ciudad
dándole paso al progreso
nadie a mi me preguntó
si en todo estaba de acuerdo
fueron quitándome espacio
cruzándome de senderos
sepultaron mis pilares
bajo un gran asfalto espeso
y perturbaron mi paz
usándome de señuelo
cuando en las noches oscuras
los asaltos me invadieron,
sentí temblar mis entrañas
cuando un gran playón abrieron
para hacer, no se que cosa
en la sima de mi cerro
quedando todo en la nada
pero el daño estaba hecho
entonces muchos clamaron
pero nunca comprendieron
cargue con todas las culpas
que no sirvo, que estoy viejo
que el mar comió mis entrañas,
que cosas no se dijeron
pero el hombre no pensó
en su culpa y su progreso,
ellos llegaron después
yo siempre estuve primero
solo el indio que me escucha
clamar cuando sopla el viento
sabe que pena me aqueja
porque no me comprendieron
seguiré estando de pie
guardando dentro del pecho
el tesoro de las tribus
su fortaleza y secreto,
no perturben más mi sueño
seguiré siendo su amigo
si no invaden mi terreno
que encierro como un tesoro
de los indios sus recuerdos,
por respeto a ellos y a mi
no me borren de este suelo
soy el viejo Cerro Chenque
que desde siempre, los quiero.
Dejen de culpar al mar
por el daño que me han hecho
sus aguas, fieles amigas
me sirvieron como espejo,
su lenguaje con el mío
cuantas cosas se dijeron
el, con sus olas rompientes
yo, con el silbo del viento.
Cuantos años han pasado
Y aún somos compañeros
La belleza que brindamos
Son un encanto al viajero
Que sería Comodoro
Si nosotros no existiéramos.
Ana María Pesce-
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