Crónica Literaria

Diario Cronica

Diseño y actualización:
Alberto Vargas

2001 - 2010
Comodoro Rivadavia
Chubut - Argentina

7 de julio de 2010

Tuve el mar…

Tuve el mar
y me agobió la exigencia de su oleaje:
continuo. Incansable.
Incesante oleaje.
Reiterativo oleaje del destino
donde mi barca se sacudía.
Sin navegar, sin faro, sin puerto. Sin abrigo.

Tuve el mar
y me agobió la eternidad azul de su bravura.
La inmensidad terrible de su ritmo:
Abrí los brazos, para cargarlos de tiempo.
Abrí mi tiempo para cargarlo de horas.
Abrí las horas… sin poder detenerlas.
Tuve el mar… ¡tanto…!

Ahora…
Sólo quiero una ola. Amigable, leve.
Con movimiento de ala.
Ala de pájaro.
De ave migratoria.
Que deposite mi barca
en los crepúsculos de la contemplación
y la quietud productiva del pensamiento libre…
¡Tuve tanto mar…!
… estoy cansada.

Egles Rizzi de Rebollini-