Adiós
La vida es como una rueda,
va dando vueltas y vueltas,
y llega a destino un día,
sin darnos ninguna tregua.
Por eso caminando con mi bastón,
te visito viejo banco de mi plaza,
me despido de ti sin gloria, con pena,
la vida se me va, despacio, serena.
Madera carcomida por el tiempo,
como el tiempo destruyó mi figura,
vengo a rendirte mi último homenaje
antes de emprender el viaje sin retorno,
y tomando una rosa encarnada,
sobre el viejo banco la dejo postrada.
Carmen Diez de Diez- |