Nadie siente con mi piel
“Ser poeta es desgarrarse día a día, para luego reconstruirse en la agonía de las horas con las palabras que crean mágicas transformaciones en el pensamiento humano.
Sólo el que ha viajado a la profundidad de su interior y ha descubierto el claroscuro que allí habita, que ha luchado con la rebeldía de aquél que desea transformar la realidad que nos angustia, sólo ese puede dejar su impronta en el mundo de la poesía”.
En este apasionante libro, la autora nos devela a través de un inquietante viaje hacia sí misma, diferentes aspectos de su vida; sus amores; miedos; sueños; fantasías y recuerdos, enfrentándonos sin proponérselo, a nuestros propios demonios y a aquellos duendes que poblaron nuestra niñez.Una travesía de la que difícilmente se saldrá indemne… (Editorial Dunken).
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