Ciento dieciséis chinos
y algunos más
En 1941 el gobierno de Mussolini decide agrupar e internar en los Abruzos a inmigrantes chinos que vivían en Italia.
Son alrededor de ciento dieciséis, quienes no pueden entender las razones de su traslado y encierro. La vida de ese extraño conjunto se agota, sin objeto ni sustancia. Desarrollan pequeños trabajos agrícolas en los alrededores del pueblo, en medio del aburrimiento, del desarraigo y de la falsa resignación, hasta el día en que, con la caída de Mussolini, todo se pone en movimiento.
Con esta novela, el autor ofrece un metáfora del exilio, de la inmigración y de las amenazas de la intolerancia y de la lucha del hombre para mantener su dignidad.
“El hilo conductor de esta novela es la reconquista del estatuto de hombre.” La Quinzaine LitteraE (Editorial Manantial) |
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